Y lo que se esperaba del día: muchos kilómetros, muchas horas y mucha caló. Parada por Murcia para comer, cabezadita de una hora y he llegado a Benicarló cerca de las 21h. Y otro sustito: llego al camping y me dicen que está completo. Nada, un poco de palique, una mirada penetrante con cara de pena y aquí estoy. Duchita, cervecita helada de mi nevera, un ratillo escribiendo esto y para el restaurante a ver qué come la gente por aquí. El palizón del primer dia, ventilado. Mañana empezaré ya a disfrutar en Avignon, que tendré la tarde libre para dar una vuelta.
Esto de vivir en el sur del sur de Europa es lo que tiene, que para visitar otros países tienes que hacer mil kilómetros antes de empezar a disfrutar. Saludos a todos desde Benicarló, que anda que no está lejos ni na.
No hay comentarios:
Publicar un comentario