sábado, 29 de agosto de 2015

Annecy

   Martes 11 de agosto. Ayer salí de Avignon a las 12h de la mañana, un poco tarde. Llegué a Annecy cerca de las 16h y la cosa se presentaba regular nada màs, la ciudad entera era un atasco. Aparcar cerca del centro era imposible y yo con la bici pinchada todavía (la riñonera de los repuestos me la dejé en Málaga, primer olvido hasta ahora). Venga a dar vueltas y sin solución. Y yo sin comer. El único camping cercano a la ciudad completo. Así que me fui a las afueras y en un bosquecito comí y eché la cabezadita de rigor. A las 17h me metí otra vez en la ciudad pensando en ir a un Carrefour que había visto antes para comprar repuestos para la bici, pero claro, la furgo tenía que caber de altura en el parking y luego arreglar la rueda y buscar una gasolinera para inflarla. Pero de pronto se me apareció la Virgen del Carmen y vi una tienda de bicis. Compré lo necesario, el hombre me prestó una bomba de inflar y cuando estaba listo, todo en 5 minutos, arranco y a 50 metros encuentro aparcamiento a unos 2 kms del centro, una suerte enorme. Cogí mi bici (que haría yo sin ella en los viajes) y en nada estaba en el centro.

   Vaya ciudad màs bonita, de decorado de cine. La llaman la Venecia francesa. Pero lo dicho, muchísima gente, ir con la bici, bajado por supuesto, era un calvario. Pero bueno, a pesar de todo disfruté viendo una ciudad bonita con ganas. Pero es para venir en temporada baja, se disfrutará mucho más que ahora. En fin, agosto. Después de una cerveza que me supo a gloria bendita volví a la furgo y para Chamonix, al Momt Blanc. Lo malo es que eran las 20h y quedaba algo más de una hora, pelín de estrés por miedo a que allí hubiera lo mismo, mucha gente, aunque lo cierto es que en Chamonix hay muchos campings. Pues a la media hora de camino por la carretera que va por la orilla del lago de Annecy, una zona preciosa, he visto un cartel del camping Les Champs Fleuris, me lo he pensado mejor y aquí estoy. Las vistas al lago y a los Alpes son espectaculares, no contaba con esto. Y nada, una duchita, el hijo de la dueña que me estaba esperando para explicarme donde podía cenar, en español que es algo raro por aquí, y ya de noche he cogido la bici y me he dado un precioso paseo nocturno hasta el restaurante que está en la orilla del lago y con unas vistas espectaculares. Me he zampado unos tallarines roquefort atendido por otro chaval super simpático que también hablaba su poquito de español, y venga a preguntarme cómo se dice esto y cómo se dice lo otro, y yo diciéndole las cosas al revés y engañándolo, nos hemos hinchado de reír, el resto de clientes flipando con nosotros y nuestras carcajadas, con lo calladitos que son por ahí arriba. Y después de una cena y un dia inolvidables, de regreso al camping con la desagradable sorpresa de que el wifi por el que he pagado no va. Me he reído mucho con una familia italiana a la que le ha pasado lo mismo (los italianos son los mejores con diferencia, clavadítos a nosotros, lo digo por este viaje en el que ya he hecho migas con varios y por muchos otros que he conocido viajando y también por como me han tratado cuando he estado en Italia). Así que nada, aquí escribiendo esto en un archivo para copiar y pegar mañana, mientras me tomo un gin tonic escuchando a Sara Bareilles. Hoy estoy reventado, no hay película que valga. Ayer vi Birdman, buena peli.










   Esta última foto es del restaurante donde cené ayer. Por la noche, con las luces del pueblo de enfrente y los barcos de pasajeros que pasaban, estaba precioso.

   Y a mediodía he llegado por fin al Mont Blanc. A qui pongo una foto del camping donde me he alojado, con la roja en primer plano. 


   Lo del fondo es el glaciar de Bossons, con esas vistas estoy todo el día. Mañana pondré más fotos, que quiero subir al Aguile du Midi, una barbaridad de teleférico que da bastante respeto. 

   Y luego contaré lo que me ha pasado con la dueña del campimg. El trato màs irrespetuoso, chulesco y maleducado que he visto en mucho tiempo. O desayuna vinagre, o tiene hemorroides, o cuando era chica su madre se dejó el capacho al sol dos o tres horas o yo que sé lo que le pasa a ésta mujer. Pero yo no he perdido la calma y le he dado un repaso que ha quedado como el culo delante de la gente. Seguiré informando. Saludos desde Torrespaña.

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